Yoga Nidrā

Definición:yoga-nidra

Yoga nidrā son dos palabras sanscritas, que significan respectivamente unión y sueño. Suele traducirse como “sueño psíquico”. Aunque al parecer Satyananda lo llamaba siempre yoga nidrā, sin traducciones.

Es un método sistemático de meditación o Dhyāna, está clasificado dentro de las técnicas de Pratyāhāra (aislamiento de los sentidos o interiorización). El yoga nidrā, pretende a través de una relajación física, emocional y mental, conseguir la concentración (Dhāranā) que lleva al estado meditativo (Dhyāna). Por esto se dice también, que el yoga nidrā es una combinación de relajación y meditación, aunque en realidad es un proceso que empieza en la relajación, pasa por la interiorización, le sigue la concentración (sin esfuerzo, con actitud relajada), para llegar a la meditación. Es una técnica muy completa, que pretende mantener la mente siempre concentrada, sin luchar con las tendencias mentales, en el estado de conciencia entre el sueño y la vigilia. Con la interiorización se aísla del exterior para abandonar el estado de vigilia sin entrar en el estado de sueño profundo, y al ser consciente e interactuar durante el proceso, se descubre un sueño dinámico y controlado por el practicante. La persona aparenta estar dormida cuando la conciencia funciona a un nivel muy profundo. Y al practicar en savasana (postura de relajación), proporciona una comodidad, que permite al principiante despreocuparse de los obstáculos de la posición meditativa, facilitando a su vez, profundizar en la conciencia. Pero entonces, el peligro es quedarse dormido, y eso hay que evitarlo. Dormirse es en realidad el principal obstáculo que hay que superar durante la práctica de yoga nidrā.

El sueño tiene una función de recuperación y descanso. Cuando dormimos no estamos en un estado de relajación, ya que durante el sueño, la consciencia yace en un estado de ausencia e inconsciencia. Y es condición indispensable, tanto para cualquier técnica de relajación, como para el yoga nidrā y la meditación que la conciencia este presente durante toda la práctica. Se afirma, que una hora de práctica de yoga nidrā, equivale a cuatro horas de descanso durante el sueño.

En este estado de conciencia alterado (entre sueño y vigilia, corresponde a la fase 1, del sueño ortodoxo (SOL), y las ondas cerebrales correspondientes son alfa y theta), en el yoga nidrā, la receptividad aumenta. Esto se consigue manteniéndose consciente en esa fina línea, que es el estado intermedio entre el sueño y la vigilia, en el que la conciencia se desplaza entre ambos niveles mentales, sin permanecer en ninguno. Manteniendo abierta la comunicación interna entre consciente e inconsciente, lo que permite acceder a todo el gran potencial que ahí se encuentra. Mantenerse permanentemente en esa línea entre sueño y vigilia es el objetivo, pero a la vez lo más difícil, esto provoca un ir y venir de la conciencia, que unas veces caerá en el sueño, y otras será arrastrada hacia el exterior por los sentidos. Con una práctica sistemática, constante y prolongada, la conciencia aprenderá a permanecer en el estado de yoga nidrā, por lo tanto, dormirse “puntualmente” durante esta práctica se puede considerar normal, pero no hay que permitir que la mente se acostumbre ya que durante el sueño no hay yoga nidrā, solo algunos de sus efectos darían frutos en la fase inicial del sueño, pero no si se alcanzan las fases de sueño profundo.

Durante la práctica de yoga nidrā, en ese ir y venir entre consciente y subconsciente,  utilizamos diferentes herramientas cuyo objetivo es reestructurar nuestra mente, emociones, creencias, en resumen, nuestra psique o personalidad, transformando hábitos y costumbres, desde el cambio y liberación consciente de tensiones, emociones y creencias. El yoga nidrā abre la puerta del inconsciente, para que podamos vaciar y limpiar, todo lo almacenado, pero rebuscar en el subconsciente y sacar a la superficie todo lo que ahí hemos ido amontonando puede ser doloroso, pues las cosas que no queremos ver, sobre nosotros mismos, las cosas que no queremos aceptar, aquellas creencias dolorosas sobre uno mismo, salen a la superficie para que tomemos conciencia y podamos actuar en consecuencia, bien sea aceptando o cambiando, y aunque la mayoría de las veces este proceso sanador es soportable emocionalmente, puede durante el proceso despertarse algo con lo que sea más complicado lidiar a nivel personal, y aparecer una crisis emocional, un romper esquemas difícil de aceptar, una catarsis, etc. Y aunque una vez superado será positivo, el proceso, a veces puede ser difícil, complicado y doloroso. Por este motivo es muy importante, ver las contraindicaciones, (sobre todo si se está en tratamiento médico por problemas mentales o emocionales, y consultar con el especialista antes de iniciar cualquier práctica que implique hurgar en las profundidades de la mente).

Origen y autor del Yoga Nidrā

El origen del yoga nidrā, tiene sus raíces más profundas en técnicas tántricas, aunque el yoga nidrā, tal cual lo conocemos, no es ni mucho menos tan antiguo, ya que fue desarrollado por Swami Satyananda Saraswati, que nació en 1923 y fue discípulo de Swami Sivananda,...

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